Atención: el siguiente ensayo contiene spoilers de la trilogía de Batman
The Dark Knight Rises
confirma una vez más la forma en que los éxitos de taquilla de
Hollywood son indicadores precisos de las problemáticas ideológicas de
nuestras sociedades. He aquí (de modo resumido) su argumento. Ocho años
después de los acontecimientos de The Dark Knight, la entrega
anterior de la saga de Batman, la ley y el orden prevalecen en ciudad
Gótica: en virtud de las facultades extraordinarias conferidas por la
Ley Dent, el Comisario Gordon casi ha erradicado la violencia y el
crimen organizado. Sin embargo, él se siente culpable porque los
crímenes de Harvey Dent se han encubierto (Dent cayó muerto, cuando
trató de matar al hijo de Gordon, antes de que Batman lo salvara, y
Batman aceptó la culpa de la caída para dar forma al mito de Dent, por
lo que consiguió que el mismo fuera demonizado como el villano de Ciudad
Gótica), y planea admitir la conspiración en un acto público de
celebración a Dent, pero decide que la ciudad no está preparada para
escuchar la verdad. Bruce Wayne, quien ya no está más activo como
Batman, vive aislado en su propiedad, mientras que su compañía se está
desmoronando después de que invirtió en un proyecto de energía limpia
diseñado para aprovechar la energía de fusión, pero que fue apagado
después de que se descubriera que el núcleo podía ser modificado para
convertirse en un arma nuclear. La bella Tate Miranda, miembro de la
junta directiva de Wayne Enterprises, intenta animar a Wayne para volver
a la sociedad y continuar con su trabajo filantrópico.
Aquí
entra el (primer) villano de la película: Bane, líder terrorista que
fue miembro de la Liga de las Sombras, y consigue una copia del discurso
de Gordon. Después de que las maquinaciones financieras de Bane lleven a
la empresa de Wayne cerca de la bancarrota, este último confía en
Miranda para controlar su empresa y se envuelve en una breve relación
amorosa con ella. (Cuestión en lo que ella compite con Selina Kyle, una
gata ladrona que roba a los ricos con el fin de redistribuir la riqueza,
pero que finalmente se reúne con Wayne y las fuerzas de la ley y el
orden.) Al saber de la motivación de Bane, Wayne vuelve a ser Batman y
lo enfrenta, mientras Bane asegura haberse hecho cargo de la Liga de las
Sombras después de la muerte de Ra’s Al Ghul. Después de lesionar a
Batman en un combate cuerpo a cuerpo, Bane lo detiene en una prisión de
la que es prácticamente imposible escapar. Sus compañeros de prisión le
cuentan a Wayne la historia de la única persona que alguna vez logró
fugarse con éxito: un pequeño movido por la necesidad y la fuerza de
voluntad. Al mismo tiempo en que un encarcelado Wayne se recupera de sus
heridas y vuelve a entrenarse a sí mismo para ser Batman, Bane tiene
éxito en la transformación de Ciudad Gótica en una aislada
ciudad-estado. Primero atrae a la mayoría de la policía de Gótica a las
alcantarillas y los deja atrapados allí, luego pone en marcha
explosiones que destruyen la mayoría de los puentes que conectan la
ciudad con el continente, anunciando que cualquier intento de salir de
la ciudad se traducirá en la detonación del núcleo de fusión de Wayne,
del que se apoderado, convirtiéndolo en una bomba.
En
este punto, llegamos al momento crucial de la película: el asalto de
Bane es acompañado de una gran ofensiva político-ideológica. Bane revela
públicamente el engaño de la muerte de Dent y libera a los prisioneros
encerrados bajo la Ley Dent. Condenando a los ricos y poderosos, él se
compromete a restaurar el poder del pueblo, y emplaza a la gente común a
que “se ocupe de su ciudad nuevamente” – Bane se revela como «el último
ocupa de Wall Street, llamando al 99% a unírsele y derrocar a las
élites de la sociedad»[1].
Lo que sigue es la idea de la película del poder popular: ejemplos de
los juicios sumarios y las ejecuciones de los ricos, calles llenas de
crimen y maldad... un par de meses más tarde, mientras que Ciudad Gótica
sigue sufriendo el terror popular, Wayne escapa exitosamente de la
cárcel, regresa a la ciudad como Batman, enlista a sus amigos para
ayudar a liberarla y detener la bomba de fusión antes de que ella
explote. Batman se enfrenta y somete a Bane, pero interviene Miranda y
lo apuñala – la benefactora social se revela como Talia al Ghul, la hija
de Ra’s: fue ella quien se escapó de la prisión cuando pequeña, y Bane
fue la única persona que la ayudó en su escape. Después de anunciar su
plan para completar el trabajo de su padre destruyendo Gótica, Talia se
escapa. En el caos que viene a continuación, Gordon acaba con la
capacidad de la bomba para ser detonada a distancia, mientras que Selina
mata a Bane, lo que deja a Batman libre para perseguir a Talia. Él
trata de obligarla a llevar la bomba a la cámara de fusión donde puede
ser estabilizada, pero ella inunda la cámara. Talia muere cuando su
camión se estrella fuera del camino, confiando en que la bomba no puede
ser detenida. Con un helicóptero especial, Batman arrastra la bomba más
allá de los límites de la ciudad, donde se detona sobre el océano y,
supuestamente, lo mata.

